Asesinos en Serie: El Carnicero de Milwaukee

Asesinos en Serie: El Carnicero de Milwaukee

Tras los artículos sobre Jack “El Destripador” y Zodiac, llega el momento de conocer más detalles sobre el famoso “Carnicero de Milwaukee”, uno de los asesinos en serie más mediáticos de los últimos años. He de confesar que, antes de empezar a investigar,  pensaba que los crímenes de este asesino no iban a estar a la altura de los cometidos por los mencionados. Sin embargo, conforme iba descubriendo detalles, me iba dando cuenta de mi flagrante error.

El Carnicero

Jeffrey Dahmer (Milwaukee, Wisconsin, 21 de mayo de 1960 – Portage, Wisconsin, 28 de noviembre de 1994), apodado “El Carnicero de Milwaukee”, fue un asesino en serie responsable de la muerte de 17 hombres entre 1978 y 1991. Confesó haber abusado sexualmente, matado y descuartizado a sus víctimas (de ahí su apodo). Además, reconoció haber realizado diversas prácticas caníbales y necrófilas con los cuerpos.

Jeffrey Dahmer

Su padre era químico y su tarea obligaba a la familia a trasladarse con frecuencia. Tras reiteradas mudanzas, en 1967 la familia compró una casa en Bath (Ohio), donde Jeffrey pasó el resto de su infancia y adolescencia.

Jeffrey Dahmer con su familia

La imagen con gafas y comportamiento sumiso fue un rasgo de su personalidad y un factor importante del depravado sexual que fue. Callado y algo tímido, Dahmer era un hombre muy educado, que hablaba con calma y hacía gala de un raro carisma. Tenía un aspecto físico bastante atractivo (alto, rubio, ojos azules y en buena forma), aunque tenía una forma de andar extraña con los brazos pegados al cuerpo que se acentuaba por sus hombros caídos y echados hacia delante.

Jeffrey Dahmer

El 25 de septiembre de 1978, a la edad de 18 años, se mudó a un apartamento en Milwaukee. Al día siguiente, le ofreció 50 dólares a un chico laosiano de 13 años para posar para unas fotografías, pero al momento de acariciarlo el chico se asustó y salió corriendo. Los padres del chico realizaron la denuncia, y el 30 de enero de 1979 Dahmer fue encontrado culpable, pero solo permaneció en la cárcel 10 meses antes de ser liberado.

Jeffrey Dahmer detenido en 1982

Aquel fue el “inocente” comienzo de una larga serie de crímenes. Su modus operandi era invitar a las víctimas a ver pornografía o a sacarse unas fotos. Dahmer les ponía una droga en la bebida, los estrangulaba, tenía sexo con ellos, y se masturbaba encima del cuerpo. Luego tomaba fotografías del cuerpo y de cada etapa del desmembramiento.

Jeffrey Dahmer durante su juicio

Solía utilizar ácidos para deshacer la carne y los huesos, pero solía conservar la cabeza y los genitales como trofeo. Otra de sus características era comerse parte de sus víctimas, ya que, según él mismo, le daba la sensación de que empezaban a formar parte de él.

Crímenes

En julio de 1978, encontró a Steven Hicks haciendo autostop y lo llevó a su casa. Dahmer tenía la fantasía de recoger autoestopistas y acostarse con ellos. Una vez en su casa, se dio cuenta de que Hicks no le interesaba. Cuando éste quiso irse, Dahmer no pudo soportarlo, y lo golpeó en la cabeza con una pesa para luego estrangularlo. Luego lo desmembró, lo puso en bolsas de plástico, las metió en su coche, y las llevó al vertedero para tirarlas.

Steven Hicks

Tras su primer asesinato se sintió culpable y asustado, intentó reprimir sus deseos sexuales-homicidas acudiendo a la iglesia, dejando el alcohol y manteniéndose en estado de celibato. Vivió así un tiempo, lo que explica que pasaran casi diez años hasta su siguiente crimen.

Jeffrey Dahmer

Pero con el tiempo pensó que podía intentar satisfacer algunos de sus deseos sin hacerle daño a nadie. Así pues, volvió a beber, y empezó a frecuentar lugares de ambiente gay. En 1986 fue detenido por exhibicionismo público, y poco antes había querido desenterrar a un joven muerto hacía unos días para “disfrutar de su cuerpo”.

Jeffrey Dahmer durante su juicio

En septiembre de 1987 conoció a Steven Toumi en un bar gay. Allí bebieron mucho y fueron a su habitación de hotel. Dahmer no recuerda cómo lo asesinó, solo que cuando despertó a la mañana descubrió que estaba muerto. Para deshacerse del cadáver compró una maleta, en la que lo metió, y lo llevó al sótano de la casa de su abuela. Allí tuvo sexo con el cadáver, lo desmembró y lo tiró a la basura. Se quedó con la cabeza, la hirvió y blanqueó para después exponerla como trofeo en su habitación.

Steven Toumi

Algunos meses después conoció a su próxima víctima, Jamie Doxtator, quien era un joven de catorce años que estaba en una parada de autobús. Dahmer le ofreció 50 dólares por tener sexo. De esta forma también conoció a Richard Guerrero en marzo de 1988. Mientras era procesado por abuso de menores en 1989, Dahmer conoció a Anthony Sears en un bar. Le ofreció dinero para sacarle unas fotografías, y lo llevó a la casa de su abuela, donde lo estranguló, tuvo sexo con su cadáver y lo desmembró.

Jamie Doxtator, Richard Guerrero y Anthony Sears

Después de cumplir su condena por abuso y de mudarse a su apartamento en Milwaukee, Dahmer asesinó a doce personas más hasta julio de 1991.

El Fin de la Tragedia

El 22 de julio de 1991, Tracy Edwards, su última víctima, consiguió escapar esposado. La policía lo vio y, esta vez sí, decidieron investigar. Fueron al apartamento del hombre que lo había esposado y, al revisar la habitación, descubrieron varias fotografías de cadáveres, restos humanos y una cabeza en el congelador. Dahmer intentó huir, pero fue detenido.

Tracy Edwards

Capturar vivo a un depredador así causó conmoción en el mundillo de psicólogos y psiquiatras. No eran pocos los que veían al Carnicero de Milwaukee como un objeto de estudio que podría confirmar las teorías que manejaban de antemano. El psicólogo forense, por ejemplo, en sus sesiones con Dahmer, se empeñaba en que este reconociera que mataba a los que él consideraba malos para librar al mundo de su presencia. Sin embargo, Dahmer se reafirmaba: no sentía una especial ira, ni culpaba a sus padres o a la sociedad, y no sabía de dónde le habían surgido sus macabras fantasías que le impulsaron a matar. De hecho, durante muchos años pensó que jamás las haría realidad. Desgraciadamente, se equivocaba.

Jeffrey Dahmer en un periódico

El descubrimiento de los horrores del apartamento de Dahmer también produjo una gran conmoción. No se trataba de un caso que había aterrorizado a la ciudad con un reguero de cadáveres por las esquinas como Jack el Destripador (con el que frecuentemente se le compara). Lo más inquietante era que se habían producido todos esos perturbadores crímenes en el más absoluto anonimato e indiferencia popular. La sensación era que nadie había echado en falta a sus diecisiete víctimas mortales, y no se había establecido ningún vínculo entre ellas que pudiera llevar hasta Dahmer.

Policía haciendo fotos en apartamento de Jeffrey Dahmer

Los psiquiatras que lo atendieron le dijeron que estaba enfermo, por lo que se declaró culpable con atenuante de enajenación mental, para ser condenado a una cárcel especial para enfermos mentales. No obstante, el atenuante fue finalmente rechazado. Al principio se había declarado inocente, pero cambió su declaración por la gran cantidad de pruebas encontradas en su contra. De hecho, en su casa se encontraron las paredes llenas de rastros de sangre, cuerpos mutilados, siete cráneos y demás huesos, además de 83 polaroids con distintas fases del proceso de descuartizado.

Recreación de una de las habitaciones de Jeffrey Dahmer

El criminal admitió haber practicado el canibalismo. Además, señaló que se masturbaba ante los trozos humanos y las calaveras de aquellos que consideraba hermosos y a quienes no quería perder. El jurado lo declaró entonces como “mentalmente sano”, siendo finalmente sentenciado a 15 cadenas perpetuas consecutivas (936 años de prisión).

Jeffrey Dahmer durante su juicio

Después del juicio, Dahmer fue enviado al Columbia Correctional Institute, donde fue asesinado el 28 de noviembre de 1994 por Christopher Scarver, un esquizofrénico afroamericano, el cual dijo haber golpeado a Dahmer dos veces en la cabeza con una barra de metal de la sala de pesas.

Noticia en el periódico sobre la muerte de Jeffrey Dahmer

Curiosidades

En esta sección veremos el listado de las curiosidades más impactantes que rodearon a las atrocidades cometidas por el Carnicero de Milwaukee.

Gato asombrado

1. Apuntaba maneras

Cuando iba de pesca con su padre, a Dahmer le gustaba abrir en canal a los peces y ver cómo morían. Con 10 años, caminaba en la carretera para buscar animales arrollados, los llevaba al patio y los abría para ver qué había dentro. De hecho, tenía en formol varios tipos de insectos.

Jeffrey Dahmer cuando era niño

2. Solo una multa

Cuando Dahmer llevaba el cuerpo desmembrado de Steven Hicks camino del vertedero para tirarlas, la policía le detuvo por ir pisando la raya continua. Le preguntaron por las bolsas que llevaba en el asiento trasero, y él contestó que era basura. Le creyeron, y como pasó el test de alcoholemia, le pusieron una multa por conducir fuera de su carril, y le dejaron ir. Lo curioso es que todo esto sucedió a las tres de la mañana, y desprendiendo el coche un olor nauseabundo a cadáver en descomposición.

Coche conduciendo de noche

3. Zombis

Dahmer quería tener control sobre sus víctimas, para lo cual les realizaba trepanaciones en el cráneo para inyectarle ácido en el cerebro, de manera que se convertían en una especia de “zombis”. Según el propio asesino, así creaba amantes silenciosos, que hicieran todo lo que él le pedía, además de quedarse a hacerle compañía.

Zombis

4. En sus narices

En 1991, Konerak Sinthasomphone, hermano del joven por el que Dahmer fue procesado por abuso, logró escapar de su apartamento, corriendo desnudo por las calles. La policía le detuvo, pero éste no podía hablar debido al ácido que el carnicero le había inyectado en el cerebro. Dahmer argumentó que el joven era su amante de 19 años, que estaba alcoholizado. Los policías les acompañaron hasta el apartamento, y creyeron su historia. Si hubiesen revisado el apartamento, habrían encontrado un cadáver en una de las habitaciones, además de miles de pruebas de otros asesinatos. De hecho, salieron corriendo ante el hedor que desprendía el interior. Sinthasomphone fue estrangulado ese mismo día.

Konerak Sinthasomphone y su tumba

5. No era un angelito

Al salir a explicar su caso en televisión, Tracy Edwards, última víctima del carnicero (y que logró escapar), fue identificado como acusado de haber violado a una chica poco tiempo antes.

Tracy Edwards

6. Horrorizados

Días después de ser detenido, vecinos de Dahmer dispararon a las puertas de su casa ante el horror que causaron sus crímenes.

Vecina de Jeffrey Dahmer: Pamela Bass

7. Motivos raciales

Dahmer se solía indignar cuando le llamaban racista porque la mayoría de sus víctimas eran negras. Afirmaba que, si mató, violó, torturó, etc., a hombres de esta etnia, fue simplemente porque eran los más numerosos en los bares de ambiente donde se movía cuando su actividad asesina se desbocó. Es más, decía que su ideal de amante era “un hombre blanco bien desarrollado y complaciente”.

Personas asesinadas por Jeffrey Dahmer

No obstante, dentro de prisión la idea de que sus crímenes eran raciales había calado hondo, y muchos consideran que éste pudo ser el motivo principal de haber sido asesinado en la cárcel por Christopher Scarver (que como sabemos era afroamericano). De hecho, cinco meses antes había sido atacado con un cuchillo por un grupo de presos negros, aunque milagrosamente escapó con heridas leves.

8. Un niño feliz

Por increíble que parezca (según el psicoanálisis convencional), Dahmer declaró en numerosas ocasiones que durante su infancia no hubo sucesos especialmente llamativos o fuera de lo común que justificaran sus acciones futuras. De hecho, ni sufrió maltratos físicos ni abusos sexuales. Fue un niño amado por sus padres, quienes le proporcionaron todo lo posible para su adecuada educación y buena vida social.

Jeffrey Dahmer cuando era niño, con su hermano

9. El maniquí

Durante la temporada que vivió con su abuela, Dahmer escondía en el armario un maniquí, que utilizaba como sustitutivo de cuerpos humanos inertes. Esto era debido a que, en sus fantasías, sus amantes estaban inmóviles, inconscientes… muertos.

Maniquís

10. De película

En el año 2002 se estrenó una película llamada “Dahmer” basada en su historia real, con Jeremy Renner en el papel de Jeffrey Dahmer, papel que haría mundialmente famoso a dicho actor.

Película "Dahmer"

11. Nueva inoperancia de la policía

En una ocasión, cuando el administrador de los apartamentos donde vivía Dahmer requirió la presencia de las fuerzas de orden público por el espantoso olor que había en la escalera, la policía, tras llamar a la puerta y no obtener respuesta, la echó abajo. Por desgracia, la entrada se produjo en un apartamento contiguo al de Jeffrey que, como sospecharán, era de donde provenía el hedor a putrefacción. Obviamente, no encontraron nada en casa del vecino.

Personas molestas por olor a putrefacción

12. Actuación histórica

En su época de estudiante, Dahmer se hizo bastante famoso en su instituto por sus logradas imitaciones de retrasados mentales y enfermos de parálisis cerebral. De hecho, incluso cobró entradas para presenciar su denominada “Actuación histórica”, que consistió en pasar la tarde en un centro comercial haciendo literalmente el subnormal y escandalizando a la gente.

Jeffrey Dahmer cuando era joven

13. Fan de Star Wars

Dahmer nunca ocultó su pasión por Star Wars, y en especial le resultaba fascinante el personaje del emperador Palpatine, que encarnaba a la perfección su fantasía de poseer control absoluto (hasta se compró unas lentillas amarillas parecidas a las que llevaba en las películas).

Emperador Palpatine de Star Wars

14. Todo un galán

Varias mujeres se ofrecieron a Dahmer en matrimonio ante la imagen atractiva y angelical que mostró en sus comparecencias ante el tribunal. En un más difícil todavía del nadie es perfecto, ya que, no solo les daba igual que fuera homosexual, sino que también obviaban que era asesino, caníbal y necrófilo confeso.

Noticia de un periódico en el que una mujer dice que el carnicero es el hombre de sus sueños

15. Enajenado o no enajenado

El psicópata John Wayne Gacy, condenado a muerte por la violación y asesinato de 33 muchachos, y ejecutado mediante inyección letal en 1994, dijo “Si Jeffrey Dahmer no ha superado el test legal de la enajenación mental, que Dios bendiga al que la supere. Si Jeffrey Dahmer no lo pasa, no lo pasa nadie”.

John Wayne Gacy

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