Dispositivos Android: Grandes Mentiras (2/3)

Dispositivos Android: Grandes Mentiras (2/3)

Tras el artículo donde destripábamos algunos de los grandes mitos y leyendas que se han ido creando durante los últimos años sobre los dispositivos Android, en esta ocasión centraremos un poco más el tiro profundizando en cuestiones relacionadas con el uso y mantenimiento de la batería de tu dispositivo.

Grandes Mentiras sobre tu Batería

1. No es bueno dejar el smartphone cargando toda la noche

Ante la omnipresencia del móvil en nuestro día a día y su constante consumo de batería, son muchos los usuarios que dejan el terminal cargando toda la noche mientras duermen. Sin embargo, esto no tiene por qué ser perjudicial para el móvil: el flujo de carga está controlado, y por tanto no debería haber problemas en cuestión de seguridad. Eso sí, hay que tener en cuenta que un smartphone es un dispositivo que está diseñado para ser móvil y, por tanto, para no estar conectado a la red eléctrica durante largos períodos de tiempo. Por ello, no es recomendable dejar cargando un teléfono más de 24 horas.

Smartphone cargando

En cualquier caso, los smartphones (que son teléfonos inteligentes) tienen todo este asunto bien calculado. Cuando el dispositivo detecta que la batería está cargada detiene el flujo de energía, por lo tanto no importa que esté enchufado. Es más, hay teléfonos tan inteligentes que al alcanzar el 80% de la carga total de la batería moderan la electricidad e inician un “goteo” más moderado hasta que la carga está completa. Así que los que enchufan el móvil cuando se van a dormir pueden estar tranquilos (sus baterías están a salvo).

2. Cargadores de terceros arruinan la batería

Esta afirmación no es falsa del todo. Sí que podemos utilizar un cargador de otro móvil, pero los fabricantes siempre recomiendan hacer uso del cargador y cable originales, especialmente con terminales que hacen uso de la carga rápida. Según los fabricantes, esto es así porque al conectar el cargador se establece una comunicación teléfono/cargador que controla el flujo de corriente, mide picos de voltaje y temperatura. Por tanto, no solo se optimiza sino que (según los fabricantes) se consigue una carga mucho más segura.

Smartphones cargando

En cualquier caso, mientras el cargador haya sido homologado y esté aprobado para su uso, no hay ningún problema. Dicho de otra forma, usar el cargador del móvil viejo está bien y no va a dañar la batería del smartphone. Otra historia son los cargadores baratos que se compran en bazares y tiendas de artículos orientales. No necesariamente van a explotar. Sin embargo, al no tener ninguna garantía, basta alguna tara de fábrica para que algo reviente o se ponga a arder.

3. Los cargadores rápidos no valen para todos

Si disponemos de un móvil que no admite carga rápida y queremos usar un cargador que sí la incorpore, podemos hacerlo sin problemas. De hecho, un móvil que no soporta carga rápida “pedirá” al cargador el flujo de corriente que necesite.

Smartphone cargando con carga rápida

Los expertos indican al respecto que simplemente hay que asegurarse de contar con un sistema de voltaje adaptativo para que se ajuste al tipo de dispositivo, ya que existen dos formas de acelerar la carga del teléfono: aumentando el voltaje de carga, o utilizando una tensión más baja y una corriente más alta.

4. La batería nunca se desgasta

Independientemente de la capacidad de la batería de nuestro móvil (mAh), la vída útil de una batería está determinada en buena medida por los ciclos de carga. Estos se refieren a la carga y descarga completa de un terminal, es decir, la que va del 100% al 0%. La pregunta es: ¿cuántos ciclos aguanta una batería antes de desgastarse con el tiempo?

Smartphone cargando

Según los expertos, a partir de los 300 ciclos la batería empezará a degradarse, con lo que perderá un porcentaje de su capacidad. Es decir, hablamos de unos 300–500 días de uso sin que la batería se empiece a resentir si la cargamos (totalmente) una vez al día.

5. La duración de la batería depende de los mAh

La autonomía de los móviles de hoy en día depende de la capacidad de la batería, es decir de los miliamperios por hora (mAh). Por regla general, la media de una batería decente está en torno a los 3.000 mAh. Sin embargo, esto no significa que todos los smartphones tengan el mismo periodo de autonomía, ya que influyen (y mucho) otros muchos factores.

Smartphone con batería de 8000 mAh

Por hacernos una idea, algunos de estos factores serían: la configuración y prestaciones del terminal, el uso y horas de pantalla que hagamos (de hecho, el panel es el apartado que más consume), el brillo de la pantalla, la conectividad (GPS, 4G, WiFi, etc.), las aplicaciones que tengas instaladas y corriendo en segundo plano, el uso que estés haciendo de tu dispositivo (por ejemplo, los juegos consumen una batería mayor que por ejemplo un servicio de mensajería instantánea como WhatsApp), los widgets, etc. Si nos adentramos un poco en el mundo del root, podremos encontrarnos con ROMs de Android modificadas y aplicaciones que pueden bloquearnos ciertas aplicaciones en segundo plano para que no mermen nuestra batería aún estando cerradas.

6. Hay que esperar a que llegue a cero para cargarla

Este es el fantasma del pasado volviendo a nosotros para atormentarnos, una y otra vez. El miedo a que nuestras baterías se “vicien” por el efecto memoria, tenía sentido con las baterías de níquel y cadmio (NiCd) o las de níquel y metal híbrido (NiMH), pero esta tecnología está pasada de moda. En la actualidad, la mayoría de las baterías del mercado son de iones de litio y no se pueden “viciar”. No hay trampa ni cartón, sencillamente debemos superar y olvidar este mito sobre las baterías.

Smartphone con batería gastada

Esto no lo hace casi nadie, porque no estamos dispuestos a quedarnos sin móvil durante horas, pero es que además tampoco es conveniente. De hecho, las baterías de litio dan problemas si se descargan totalmente. Por ello, el mejor momento para enchufar el cargador es cuando tu dispositivo te indique que la batería está baja, para eso es el aviso de “batería baja”.

7. Hay que cargarla muchas veces para que dure más

También existe la leyenda urbana de que es mejor cargar el móvil poco a poco, en muchas ocasiones, para cuidar más la batería.

Smartphone cargando

La realidad es que el litio de las baterías pierde propiedades con el tiempo, por lo que, si lo tenemos constantemente enchufado, lo único que haremos será dañarla y perder rendimiento de la batería.

8. La primera carga tiene que llegar al 100%

Es importante que cuando estrenamos móvil Android, tengamos batería suficiente para que se realicen todas las actualizaciones, de ahí esta leyenda urbana.

Smartphone cargando

No obstante, si lo desconectamos cuando esté al 80% ó 90%, no tendremos ningún problema (ni con la batería, ni con el dispositivo).

9. No hay que utilizar el móvil mientras se carga

Si el plan es cargar el smartphone en el enchufe que está cerca de la bañera y pretendemos darnos un baño relajante mientras jugamos al Candy Crush, entonces existe un peligro real al usar el móvil mientras se carga. Si no hay riesgo de electrocutamiento, adelante, no hay nada que temer.

Niño usando smartphone mientras se está cargando

Por otra parte, usar el móvil mientras está enchufado dilatará el proceso de carga. La pantalla y los otros componentes del móvil consumirán la energía que se va almacenando en la batería, con lo que tardará mucho más tiempo en llenarse por completo.

10. Se carga más rápido en modo avión

En realidad, el modo avión no influye en el proceso de carga del smartphone, pero al desactivar el WiFi y la red 3G el teléfono, consumirá menos batería y, como consecuencia, se cargará antes.

Smartphone en modo avión

Utilizando el modo avión podemos acelerar hasta un 10% la carga del terminal, pero tendremos que sacrificar las conexiones a Internet y no podremos recibir llamadas. Siguiendo esta lógica, con el teléfono apagado también podremos abreviar la carga.

11. Se carga más lento en el PC

La velocidad de carga del móvil depende de la potencia eléctrica del cargador y, en este caso, de las especificaciones técnicas del PC al que se conecte el smartphone. Por regla general, un cargador es más rápido porque su vatiaje permite recargar antes la batería.

Smartphone cargando en PC

Por ejemplo, un cargador convencional tiene 5 vatios aproximadamente, mientras que un puerto USB del ordenador tiene 2,5 vatios (es decir, la mitad de potencia eléctrica). Por tanto, la lentitud de carga no es por el PC, sino por el vatiaje de los puertos.

12. Cargar el móvil acaba arruinando la batería

Esta afimación tiene una parte de verdad. Cualquier dispositivo o componente se degrada con el uso (y las baterías también). La vida útil de las baterías se mide en ciclos de carga, pero esto no tiene nada que ver con las veces que se enchufe el dispositivo.

Smartphone mostrando las características de su batería

Si se carga el dispositivo en dos tandas (primero el 40% de la capacidad y después otro 60%), hasta llegar al 100%, esto contará como un ciclo de carga y no dos. Por lo tanto, las baterías de iones de litio se degradan con el uso, sí, pero no tan rápido como podría parecernos.

VÍDEO

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