Albert Einstein: El Gran Cerebro

Albert Einstein: El Gran Cerebro

Hoy conoceremos un poquito más de cerca a Albert Einstein, el archiconocido científico de origen alemán, creador, entre otras muchas cosas, de la famosa “Teoría de la Relatividad”, y considerado uno de los mayores genios de todos los tiempos. ¡No te pierdas la estupenda sección de curiosidades!

Einstein

Albert Einstein (Ulm, Imperio alemán, 14 de marzo de 1879 – Princeton, Estados Unidos, 18 de abril de 1955) fue un físico alemán de origen judío, nacionalizado después suizo, austriaco y estadounidense. Es considerado el científico más conocido y popular del siglo XX.

Albert Einstein

Desde 1910 y hasta 1922, fue nominado nada menos que 62 veces para recibir el premio Nobel. Por sus explicaciones sobre el efecto fotoeléctrico y sus numerosas contribuciones a la física teórica, en 1921 obtuvo finalmente el “Premio Nobel de Física”.

Albert Einstein

Sin embargo, no lo consiguió por su famosa “Teoría de la Relatividad”, ya que el científico a quien se encomendó la tarea de evaluarla no la entendió, y temieron correr el riesgo de que luego se demostrase errónea. Según esta teoría, tenemos la siguiente equivalencia:

Ecuación de la Teoría de la Relatividad

Donde:

  • E = energía
  • m = masa
  • c = velocidad de la luz

Muy a su pesar, esta fórmula despejó el camino para la obtención de la bomba atómica, de ahí que sea considerado por algunos como el “padre de la bomba atómica”. Irónicamente, la realidad es que Einstein abogó por el federalismo mundial, el internacionalismo, el pacifismo, el sionismo y el socialismo democrático, con una fuerte devoción por la libertad individual y la libertad de expresión.

Albert Einstein montando en bicicleta

Con la física como punto de partida, sus descubrimientos han dejado huella en campos muy diversos. De hecho, muchas tecnologías se han desarrollado gracias a su famosa ecuación, como los Sistemas de Posicionamiento Global (GPS). Y es que, ya fuera en vida del físico o póstumamente, incluso los más sorprendentes e incomprensibles aspectos de la relatividad acabarían siendo confirmados (la última predicción, la de las ondas gravitacionales).

Satélite espacial

No debe extrañar, por tanto, que Albert Einstein sea uno de los personajes más célebres y admirados de la historia de la ciencia. Saber que son ciertas tantas ideas apenas concebibles por aquellos tiempos (por ejemplo, que la masa de un cuerpo aumenta con la velocidad) no deja más opción que rendirse a su genialidad.

Cerebro y mente

Su condición de icono popular llevó a que se le ofreciera incluso la presidencia de Israel, honor que declinó emocionadamente. Además, fue proclamado la persona más importante del siglo XX por la revista Time.

Portada de revista Time con Albert Einstein

Historia de un Genio

En el siglo XVII, la sencillez y elegancia con que Isaac Newton había logrado explicar las leyes que rigen el movimiento de los cuerpos y el de los astros, unificando la física terrestre y la celeste, deslumbró hasta tal punto a sus contemporáneos que llegó a considerarse completada la mecánica.

Isaac Newton

A finales del siglo XIX, sin embargo, era ya insoslayable la relevancia de algunos fenómenos que la física clásica no podía explicar. Correspondió a Albert Einstein superar tales carencias con la creación de un nuevo paradigma: la teoría de la relatividad, punto de partida de la física moderna.

Albert Einstein

Einstein nació en la ciudad bávara de Ulm el 14 de marzo de 1879. Fue el hijo primogénito de Hermann Einstein y de Pauline Koch, judíos ambos, cuyas familias procedían de Suabia.

Albert Einstein cuando era niño

El pequeño Albert fue un niño quieto y ensimismado, y tuvo un desarrollo intelectual lento. El propio Einstein atribuyó a esa lentitud el hecho de haber sido la única persona que elaborase una teoría como la de la relatividad: “un adulto normal no se inquieta por los problemas que plantean el espacio y el tiempo, pues considera que todo lo que hay que saber al respecto lo conoce ya desde su primera infancia. Yo, por el contrario, he tenido un desarrollo tan lento que no he empezado a plantearme preguntas sobre el espacio y el tiempo hasta que he sido mayor”.

Albert Einstein cuando era joven

En 1905, cuando era un joven físico desconocido, empleado en la Oficina de Patentes de Berna, publicó su “Teoría de la Relatividad Especial”. En ella incorporó, en un marco teórico simple fundamentado en postulados físicos sencillos, conceptos y fenómenos estudiados antes por Henri Poincaré y por Hendrik Lorentz.

Albert Einstein en 1905

Como una consecuencia lógica de esta teoría, su actividad entre 1914 y 1916 se centró en el perfeccionamiento de la “Teoría de la Relatividad General”, basada en el postulado de que la gravedad no es una fuerza sino un campo creado por la presencia de una masa en el continuum espacio-tiempo. Aquí se reformuló por completo el concepto de la gravedad, constituyéndose la ecuación de la física más conocida a nivel popular: “E = mc²”.

Ecuaciones en una pizarra, destacando en el centro la de la Teoría de la Relatividad

Ese mismo año publicó otros trabajos que sentarían algunas de las bases de la física estadística y de la mecánica cuántica. Una de las consecuencias fue el surgimiento del estudio científico del origen y la evolución del Universo por la rama de la física denominada “cosmología”.

Cosmos

En 1919, cuando las observaciones británicas de un eclipse solar confirmaron sus predicciones acerca de la curvatura de la luz, fue idolatrado por la prensa. De hecho, “The Times” lo presentó como “el nuevo Newton”, y su fama internacional creció, convirtiéndose en un icono popular de la ciencia mundialmente famoso, un privilegio al alcance de muy pocos científicos. Sus conferencias de divulgación se multiplicaron por todo el mundo, y se popularizó su imagen de viajero de tercera clase de ferrocarril (con un estuche de violín bajo el brazo).

Albert Einstein en 1919

Durante la siguiente década, Einstein concentró sus esfuerzos en hallar una relación matemática entre el electromagnetismo y la atracción gravitatoria, con el objetivo de descubrir las leyes comunes que, supuestamente, habían de regir el comportamiento de todos los objetos del universo. Tal investigación, que ocupó el resto de su vida, finalmente resultaría infructuosa.

Albert Einstein escribiendo en una pizarra

Años más tarde, ante el ascenso del nazismo, Einstein abandonó Alemania hacia diciembre de 1932 con destino a Estados Unidos, donde se dedicó a la docencia en el Institute for Advanced Study. Se nacionalizó estadounidense en 1940.

Albert Einstein

Después de que las explosiones de Hiroshima y Nagasaki pusieran fin a la Segunda Guerra Mundial, Einstein se unió a los científicos que buscaban la manera de impedir el uso futuro de la bomba, y propuso la formación de un gobierno mundial a partir del embrión constituido por las Naciones Unidas (propuestas que fueron rechazadas por los políticos).

Albert Einstein sentado junto a un gran grupo de gente

Einstein pasó los últimos 25 años de su vida en el Instituto de Estudios Superiores de Princeton (Nueva Jersey), ciudad en la que murió el 18 de abril de 1955, a la edad de 75 años. Su cuerpo fue incinerado, y sus cenizas fueron esparcidas en el río Delaware (Estados Unidos).

Albert Einstein en Princeton en su 70 cumpleaños

Curiosidades

En esta sección veremos las curiosidades más impactantes que rodean la vida y obra de Albert Einstein.

Gato Asombrado

1. Todo un cerebro

Cuando Einstein falleció en 1955, su cuerpo fue incinerado. No obstante, antes de que esto sucediera, Thomas Stoltz Harvey, el médico que realizó la autopsia al cadáver del científico, conservó su cerebro en un frasco y, tras obtener el permiso de Hans Albert Einstein, repartió trozos del mismo entre varios científicos.

Thomas Stoltz Harvey con un frasco que parece contener un trozo de cerebro

Se descubrió entonces que en su cerebro había un número de células gliales muy superior a lo normal en la región del cerebro responsable de la síntesis de la información. Se dice que Harvey no devolvió el cerebro hasta 40 años después, cuando en 1998 lo devolvió al Hospital de Princeton. Actualmente, se conserva en el Departamento de Anatomía de la Universidad de Kansas.

2. Aficiones

Su madre era pianista, así que con 6 años lo matriculó en violín. Al principio, a Einstein no parecía fascinarle mucho el instrumento, pero todo cambió cuando escuchó a Mozart (a partir de ahí practicó más asíduamente). Se dice también que la conexión entre este instrumento y la ciencia la conoció gracias a Pitágoras, uno de los primeros científicos que estudió la acústica, y que además creó cuerdas tensas con puentes deslizables (fundamento del actual violín).

Albert Einstein tocando el violín

Por otro lado, le encantaba la vela, a la cual se aficionó cuando asistió a la universidad en el Instituto Politécnico de Zurich (Suiza).

3. Contra los nazis

A pesar de ser pacifista, Einstein, alarmado por el poderío nazi, alertó mediante una carta al presidente de EEUU, Franklin Delano Roosevelt, de las intenciones de los alemanes de crear una bomba atómica, y se ofreció a colaborar para construirla. Sin embargo, Roosevelt consideró la ayuda de Einstein un riesgo para la seguridad del proyecto, y desestimó su colaboración.

Albert Einstein y Roosevelt

4. Calcetines fuera

A Einstein no le gustaban los calcetines. De hecho, nunca los usaba (ni siquiera en invierno), porque para él eran una verdadera molestia. Consideraba que siempre se les hacían agujeros. Además, pensaba “¿para qué usar zapatos y calcetines si sólo con uno de esos basta?”.

Albert Einstein

De hecho, nunca se vistió de acuerdo al gusto de la gente. Decía que “la gente te conoce o no te conoce, por lo tanto no importa cómo te veas”.

5. Vida privada

A raíz de unas cartas del científico encontradas en la década de los 80, se dice que Einstein tuvo un hijo ilegítimo en 1902 con su ex-compañera de estudios Mileva Marić, el cual moriría a temprana edad. Más tarde, ambos se casarían, teniendo dos hijos: Hans Albert y Eduard.

Mileva Marić y Albert Einstein

Después de su divorcio con Mileva Marić, Einstein se casó con su prima Elsa Lowenthal (después de que la hija de ésta lo rechazase), aunque se le atribuyen al menos 6 romances extramatrimoniales durante este matrimonio.

Elsa Lowenthal y Albert Einstein

6. Suspenso

Sorprendentemente, Einstein no aprobó su examen de ingreso a la Universidad. Superó las pruebas de ciencias y matemáticas, pero suspendió otras materias como historia, idiomas y geografía. De hecho, tuvo que acudir a clases particulares y realizar un nuevo examen para acceder a la universidad.

Albert Einstein

7. Las apariencias engañan

Cuando nació, al ver la forma de la parte trasera de su cabeza, su madre y su familia creyeron que se trataba de una malformación. Siendo pequeño, hablaba muy bajito y lentamente, y le costaba hilar frases, con lo que sus padres llegaron a creer que tenía algún tipo de retraso mental. Además, tenía un comportamiento taciturno de niño y, en lugar de jugar con sus compañeros, tendía a caminar pensativo y a soñar despierto.

Albert Einstein cuando tenía tres años

Fue a los 9 años cuando comenzó a hablar correctamente. Una noche, cenando, le dijo a sus padres “la sopa está demasiado caliente”. Cuando le preguntaron que por qué no había hablado antes si sabía, él respondió “porque antes todo había estado en orden”. En realidad, comenzó a interesarse por la ciencia cuando, a la edad de 5 años, enfermo en la cama, su padre le regaló una brújula magnética. Observar cómo la aguja señalaba siempre en la misma dirección le dejó fascinado, y el pequeño tuvo curiosidad por saber cómo funcionaba.

8. Su encuentro con Chaplin

En una ocasión, el científico se encontró con el artista Charles Chaplin. En cuanto cruzaron palabras, el famoso matemático manifestó su admiración por el actor británico y le dijo “Lo que he admirado siempre de usted es que su arte es universal. Todo el mundo le comprende y le admira”.

Albert Einstein y Charles Chaplin

Por su parte, Chaplin no se quedó atrás en cuanto a ingenio, y le repondió “Lo suyo es mucho más digno de respeto, todo el mundo le admira y prácticamente nadie lo comprende”.

9. Reflexiones

El ideal científico de Einstein era la democracia. De hecho, en su libro “Mis ideas y opiniones” indicaba “que se respete a cada hombre como individuo y que no se convierta a ninguno de ellos en ídolo”. En cuanto al dinero, consideraba que “solo apela al egoísmo e invita irresistiblemente al abuso”.

Albert Einstein

Además, nos dejó numerosas frases célebres, como por ejemplo “Dos cosas son infinitas, la estupidez humana y el universo, y no estoy seguro de lo segundo” y “La mente es como un paracaídas… solo funciona si la tenemos abierta”.

10. Última carta

La última carta que escribió Einstein (con fecha del 11 de abril de 1955), estaba dirigida al filósofo y matemático Bertrand Russell para aceptar la forma final del documento posteriormente conocido como el “Manifiesto Russell-Einstein”.

Albert Einstein y Bertrand Russell

En este documento se llamaba a una conferencia para estudiar los peligros de la carrera armamentista y advertían que existía “un peligro muy real de exterminación de la raza humana por el polvo y la lluvia de las nubes radioactivas” y que la única “esperanza para la humanidad es evitar la guerra”.

11. Chófer por un día

Cuando comenzó a ser conocido por su “Teoría de la Relatividad”, le llamaban de Universidades para dar conferencias. Como no le gustaba conducir, tenía un chófer. Hacían siempre el mismo camino y Einstein le dijo que sería aburrido. El chófer le instó a cambiarse por un día, y le aseguró que él podría repetir su conferencia de las veces que la había escuchado.

Albert Einstein sentado con un grupo de gente

Como en la Universidad no conocían físicamente a Einstein, intercambiaron la ropa y fue el propio chófer quien dio la conferencia. Cuando al final le realizaron una pregunta, el chófer contestó: “La pregunta que me hace es tan sencilla que dejaré que mi chófer, que se encuentra al final de la sala, se la responda”.

12. El refrigerador

Además de físico teórico, Einstein fue inventor. Una de sus creaciones más interesantes fue un tipo de refrigerador, el cual decidió fabricar después de escuchar que una familia que vivía en Berlín había muerto al romperse el precinto del refrigerador de la casa y desprender todos sus gases tóxicos.

Albert Einstein escribiendo en la pizarra y sacando la lengua

Einstein quería que el nuevo no tuviera partes que pudieran romperse, que fuera más seguro, eliminando la bomba usada para comprimir el refrigerante. Así fue como creó la bomba Einstein-Szilard, basada en electromagnetismo. Además, era silencioso y a prueba de emisiones. El refrigerador, que funcionaba con gas etanol, fue patentado en 1926, pero nunca llegó a hacerse realidad.

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