Mantener la Línea: Consejos Clave

Mantener la Línea: Consejos Clave

Continuando con nuestra sección de bienestar, quería hacer un inciso sobre algunos consejos importantes sobre cómo mantenerse en forma y guardar la línea para, de esta manera, sentirnos mejor con nosotros mismos. No se trata de unos axiomas que todo el mundo deba cumplir, ya que, al final, esta intención fluye de uno mismo. No obstante, para todos aquellos que quieran conocer cómo llevar un estilo de vida algo más saludable, éste podría ser un estupendo punto de partida.

Consejos clave para mantener la línea

Evidentemente, cada persona es un mundo, y cada uno de nosotros tiene un metabolismo diferente para el que puede que determinados trucos no sirvan. En cualquier caso, aquí tienes un fantástico listado con los consejos que, según los expertos en la materia, más pueden ayudarte a mantener la línea (o, al menos, en un alto porcentaje de casos).

1. Hábitos alimenticios generales

A la hora de comer, siempre hay que hacerlo hasta que se esté satisfecho, pero nunca lleno. Bebe una gran cantidad de agua a diario, entre 1,5 litros y 2 litros, para estar siempre hidratado y saciado (evitará que vayas a la cocina a comer algo que sí te aporte calorías). Además, es recomendable evitar comer solo, para así tener un freno al consumo desmedido de alimentos.

Mujer bebiendo agua

Por otro lado, si comes a menudo fuera de casa, es recomendable elegir siempre platos sencillos, sin salsas: comenzar como primero con una ensalada variada cuidando el aliño, una proteína baja en grasas (pollo, pavo o pescado) como segundo, y reemplazar el postre por un yogur, una pieza pequeña de fruta o un café. Si es imposible que elimines el pan de tu alimentación, apuesta siempre por el integral. Por último, ¡tómate tu tiempo! Es importante que comas sentado, sin prisa, y masticando los alimentos el tiempo necesario.

2. Cinco comidas diarias

Para llevar una dieta adecuada es imprescindible respetar al menos las cinco comidas diarias. El desayuno es la comida más importante y será el soporte para todo tu día (debe compaginar proteínas y carbohidratos, pudiendo tomar gran cantidad de alimentos como pueden ser la leche, yogures, frutas, etc.). El almuerzo debe ser una comida más suave, que ayude a llegar a la comida sin ansia. En la comida puedes ingerir carne (evitando el aceite en exceso en su elaboración), ensaladas, pasta sin salsas e incluso patatas cocidas. A media tarde, puedes decantarte por algo suave te llene el estómago para no llegar a la cena con un hambre voraz.

Comida sana

En cuanto a la cena, opta por una que sea ligera (a ser posible con verduras y algo de proteínas), ya que, de esta manera, evitarás no sólo una digestión pesada (que dificultará el sueño) sino también que tu metabolismo tenga problemas para asimilar los alimentos. Tampoco es recomendable cenar sólo fruta, ya que, como es el único alimento del que se compone la cena, es probable que nos excedamos en cantidad (y ojo, la fruta contiene azúcares simples que, al no quemarse, se transforman en grasas y así se almacenan).

3. Fruta y verdura

Introduce en tu dieta mucha fruta y verdura (a media mañana, que suele dar hambre, es recomendable tomarse una fruta). En verano, es especialmente recomendable apostar por las ensaladas. Además, en la medida que puedas, acompaña tus platos con verdura como guarnición, ya que ésta no sólo es saludable sino que te saciará y no te hará que quieras comer tanto.

Fruta y verdura

4. Platos pequeños

Emplea de forma habitual platos pequeños, ya que es una forma sencilla de servir menos cantidad de comida y, por lo tanto, comer menos. Además, si los llenas tendrás justo la sensación contraria: la de comer dosis más generosas.

Plato pequeño

5. Mensajes subliminales

En el caso de que estés fuera de tu peso habitual, es recomendable decorar tu casa con fotos en las que estés en tu peso. Elige fotos de momentos en que te sentías bien y te encontrabas en tu peso ideal, y ponlas de modo que sean visibles desde la mesa en la que comes, o también puedes poner alguna sujetada con un imán en la puerta de la nevera. Estas fotos te recordarán tu objetivo: sentirte sano/a, a gusto con tu cuerpo y más feliz.

Mensajes subliminales

6. Para picar

A la hora de picar, se recomienda consumir tentempiés ligeros y saciantes, como pueden ser:

  • Frutos secos: recuperan la energía de forma rápida, acallan el hambre y son ricos en ácidos grasos saludables para el corazón (pero no tomes más de 7 o 10). Particularmente sanas son las nueves, las cuales reducen el riesgo de padecer cáncer, de problemas cardíacos y respiratorios, y comer un puñado cada día ayuda a la pérdida de peso, a mitigar el estrés y a mantener el cerebro activo.
  • Fruta fresca: muy saciante, rica en vitaminas y antioxidantes.
  • Infusiones: de té verde, de frutas, cola de caballo o de fucus, son diuréticas y depurativas, y ayudan a eliminar la grasa.
  • Yogur: con frutas o con frutos secos (o también gelatinas con frutas).
  • Barritas de cereales (sin azúcares simples): darán más sensación de saciedad y no tendremos hambre enseguida.

Frutos secos

Por su parte, entre los snacks no recomendados para comer entre horas, tenemos los siguientes: galletas, bollería, dulces, salados, etc.

7. Ten a mano los alimentos ligeros

Como norma general, se suele comer más cantidad de los alimentos que tenemos más próximos. Por tanto, al poner la mesa, asegúrate de que las ensaladas o la jarra del agua (que son los alimentos más ligeros) queden lo más cerca posible, lo cual te ayudará a mantener tu peso.

Ensalada variada ligera

8. Alimentos “quemagrasas”

Hay algunos alimentos que, además de ser muy sanos, son auténticos “quemagrasas”. Entre ellos, tenemos:

  • Manzanas: son ricas en pectina y ácido ursólico, muy saciantes y ayudan a liberar la grasa y a aumentar la cantidad de músculo. Mejor comerlas con piel.
  • Chocolate: con un 70% de cacao o más, ayuda a aumentar los niveles de hormonas como la leptina, que es saciante, o la serotonina, que es tranquilizante.
  • Frutos del bosque: además de pectina y sustancias antioxidantes, contienen polifenoles que ayudan a reducir la absorción de grasas y azúcares de los alimentos.
  • Vegetales: los de hoja verde, como apio, brócoli o col, son muy ricos en fibra, diuréticos, depurativos, revitalizantes, y grandes aliados quemagrasas.

Chocolate negro

9. Ejercicio

Por supuesto, es fundamental para mantener la línea el realizar a diario algo de ejercicio físico. Al menos, hay que andar diariamente una media hora a un ritmo más o menos intenso. Otra acción muy recomendable es la de subir las escaleras en lugar de coger el ascensor. Por otro lado, practicar ejercicio después de una comida abundante es saludable, pero no podemos pensar que sirve para compensar una comida copiosa (eso sí, es buena idea ir a dar un paseo o moverse después de comer). En líneas generales, es necesario mantener una vida activa, moverse constantemente y hacer ejercicio dentro o fuera de casa.

Mujer y hombre corriendo en la calle

10. Alimentos a evitar

En la medida que sea posible, es imprescindible evitar el tomar alimentos tales como la bollería (mejor cereales integrales), los fritos, los refrescos, la comida rápida, los salados, los dulces, las salsas, las gominolas o las palomitas de maíz. De la misma forma, evita el azúcar y emplea sacarina. En el desayuno, toma leche desnatada y no entera y cambia los preparados de cacao por té o café.

Bollería

Por otro lado, tenemos que intentar que el alcohol no sea protagonista ni de comidas ni de cenas, ya que las bebidas alcohólicas de mayor grado también son generalmente las que contienen más calorías, así que es bueno moderar su consumo (mucho mejor tomar zumos naturales, batidos, cerveza sin alcohol o agua con gas). También se recomienda evitar el consumo excesivo de aceite de oliva. Por su parte, durante el verano hay que tener cuidado con el consumo de helados, dado su alto contenido en azúcares simples y grasas; en tal caso, los helados más aconsejados son los de agua (sobre todo los polos que podemos realizar en casa con zumos de frutas sin azúcar), o también los de yogur de frutas desnatados con bajo contenido en azúcar.

Jarra de cerveza

11. Fechas señaladas

En fechas señaladas como la Navidad, es recomendable no tener siempre al alcance de la mano ni de la vista los turrones, bombones y otros dulces navideños. Además, hay que evitar los dulces al final de las comidas, sustituyéndolos por frutos secos o frutas desecadas (también deliciosas y muy sanas). Hay que tratar de no dilatar la Navidad o las grandes comilonas más allá de lo necesario. Por otro lado, saciar el hambre con aperitivos saludables (fruta, verdura, frutos secos, etc.) antes de sentarnos a la mesa, es otro truco para evitar la ingesta exagerada de alimentos.

Bombones

Además, al tener mucho tiempo libre en estas fechas, es importante no malgastarlo sentados viendo la tele o no haciendo nada, buscando huecos libres entre celebración y celebración para realizar cualquier actividad deportiva (salir a correr, caminar, pasear, ir al gimnasio, etc.).

12. Vida social

Generalmente, cuando quedamos con los amigos, las copas, las cañas o la comida siempre están por medio. En verano, las terracitas y la salidas con amigos favorecen el consumo de alcohol, con las consecuencias de todos conocidas. La “reina” del verano es sin duda la cerveza, aunque la opción light o 0% de alcohol disminuye aproximadamente un 30% las calorías totales. No obstante, también se puede quedar, por ejemplo, para hacer actividades físicas, lo cual fomentará en nosotros un estilo de vida saludable.

Amigos en pista de baloncesto, con balón

Conclusión personal

Bajo mi punto de vista, de nada sirve iniciar dietas ni determinadas prácticas deportivas si, pasado un tiempo, los malos hábitos vuelven a aparecer, ya que, además del conocido “efecto rebote”, seguramente habremos perdido un tiempo bastante valioso en el que, además, seguramente hayamos “sufrido” los efectos del no comer.

Mujer gritando junto a una báscula

Disciplina. Creo que esa sería la palabra que lo resumiría todo. Si eres una persona a la que le falta constancia en lo que se propone, en mi opinión la primera pregunta que deberías hacerte es: ¿voy a terminar lo que he empezado? Pero ojo, que mantener la línea no es algo que empiece en un momento dado y que, llegado a un peso, todo termine. No. Hay que mantener unos hábitos (unos buenos hábitos), y el mantenimiento de esos hábitos debería durar toda la vida, ya que, de lo contrario, el esfuerzo no habría servido para nada.

Disciplina

Además, seguramente el mantener esos buenos hábitos alimenticios (y deportivos) nos hagan ser más felices, ya que también nos permitirán (en determinadas ocasiones), saltarnos esas pautas y “darnos un capricho”, comiendo lo que realmente más nos apetezca. Al final, todo, siempre que se realice con moderación, puede ser beneficioso, siempre y cuando no nos haga caer de nuevo en el precipicio de la dejadez.

Deja un comentario